En la estancia Yucat, el modelo de producción se basa en el Evangelio

La Orden de la Merced gestiona 20.600 hectáreas.

El régimen de tenencia de la tierra, entre los diferenciales.

 

El Tour Lechero culmina con visitas a tambos locales

El tradicional recorrido pasará por campos de James Craik, la Estancia Yucat y Ticino

La coordinación del evento será supervisada por el INTA y la UNVM (imagen ilustrativa)

La coordinación del evento será supervisada por el INTA y la UNVM (imagen ilustrativa)

El Tour Lechero 2015 visitará mañana tres tambos enclavados en la cuenca lechera Villa María, una de las que exhibió mayor crecimiento en los últimos años en Argentina.

La actividad tendrá como principal objetivo mostrar diferentes opciones de producción, con la particularidad de que los dueños y asesores de cada establecimiento estarán presentes para responder diferentes consultas.

La primera estación será el Establecimiento El Piojo, de la familia Allasia, que posee dos tambos de 260 vacas cada uno. Está ubicado a la vera de la ruta 9, en cercanías de James Craik, y allí se instauró un sistema de producción con instalaciones “tipo corral seco” para el suministro de alimentos, una alternativa que se adecua a los requerimientos de numerosos tambos.

Allí se verá un trabajo muy ajustado en materia reproductiva y nutricional, vacas de alto mérito genético, y las flamantes instalaciones de una de las unidades de ordeñe, inauguradas en 2013.

El siguiente tambo será el de la familia Merlo, que funciona sobre tierras alquiladas y produce más de 2.500 litros por día, con altas producciones individuales.

Está ubicado en la Estancia (Colonia) Yucat, propiedad de la Orden de la Merced.

En el lugar conviven producciones propias y diversas, además de 70 colonos arrendatarios que, por contrato, deben rotar cultivos y destinar tierras a actividades preferentemente ganaderas.

La tercera y última estación a visitar será el Establecimiento Reyunos, de la familia Lorenzati, ubicado en la localidad de Ticino. Allí se verá un sistema estabulado en donde se construyó un free-stall (establo) que posee camas de cáscara de maní, convirtiéndose en un sistema único en la Argentina. Tiene 350 vacas bajo el galpón y unas 100 por fuera.

La excelente producción alcanzada convenció a sus propietarios de montar otro free-stall similar, cuya construcción comenzará en breve.

Cabe mencionar que ya se realizaron los dos primeros recorridos del Tour Lechero 2015, los días 19 de agosto y 2 de septiembre, donde participaron 250 asistentes entre productores y técnicos, colmando el cupo de participación en cada ocasión.

La coordinación técnica contará con la supervisión de la delegación villamariense del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

TOUR LECHERO VILLA MARÍA

TOUR LECHERO VILLA MARÍA
Actualizado Hace aproximadamente un año · Tomadas en Villa Fiusa
Segunda Jornada 02/09/2015.
Compartimos algunas Imágenes de la segunda Jornada del Tour Lechero de la Cuenca de Villa Maria. Las fotos son de uno de los tambos visitados durante el recorrido. Se trata de el Tambo Los Hermanos, de la familia Merlo. Ubicado en Colonia Yucat. Luego del recorrido cerramos con almuerzo y charlas.

Un recorrido para repensar el tambo. Tour Lechero en tres tambos de Villa María

Con mucho éxito se desarrolló el primer recorrido del Tour Lechero Bayer Argentina 2015 por tres tambos de la Cuenca Villa María. Participaron 130 productores y técnicos llegados de diversas provincias lecheras.

El primer recorrido del Tour Lechero Bayer Argentina 2015, organizado por TodoAgro, tuvo lugar el pasado miércoles 19 de agosto, y se repetirá en los mismos lugares el 2 y el 16 de setiembre.

Todo se inició en el campus de la Universidad Nacional de Villa María, concretamente en el edificio central del Instituto de Ciencias Básicas Aplicadas, oportunidad en la que el decano Germán Cassetta y el rector e intendente electo Martín Gill dieron la bienvenida, e insistieron en que la casa de altos estudios tiene las puertas abiertas a las iniciativas del sector productivo. Ya en el desarrollo del tour, el médico veterinario Hernán Ré, coordinador técnico del Tour, explicó por qué la lechería en Cuenca Villa María tuvo que exigirse al máximo para continuar adelante y que ello explica su fuerte competitividad. Citó que las superficies de los campos de la zona son mayores a los de otras regiones lecheras y que ello le genera una fuerte competencia de la agricultura, profundizada por la facilidad del manejo de la tecnología de la soja transgénica y el adicional del cultivo de maní, lo que implicó un aumento de alquileres para la actividad.

Posteriormente se realizó un recorrido por los tres tambos: El Establecimiento El Piojo, en cercanías de James Craik, donde se vio las instalaciones de ordeñe del Tambo 2, inauguradas en 2013, y la guachera, en donde se cría la ternerada de los dos tambos; el Establecimiento Los Hermanos, enclavado en la Estancia (Colonia) Yucat; y el Tambo Reyunos SA, de la familia Lorenzati, ubicado a 10 kilómetros al sur de Ticino.

En todos los casos se destacó el esfuerzo de los propietarios por el bienestar del personal, lo que incluye casas confortables y remuneraciones y condiciones de trabajo adecuadas. A la vez en todos los casos se recorrieron las guacheras, lugar en el cual, el experto Guillermo Berra, del Inta Castelar ayudó a entender cuáles son las claves de una cría eficiente.

Obsesionado por mayor escala y mejor genética

Exactamente a mitad de camino entre Tío Pujio y James Craik está enclavado el Establecimiento El Piojo. Posee dos tambos de 260 vacas cada uno en los que la inversión en innovación es una constante. Con un trabajo de gran eficiencia en todas las “patas” de la producción, se destacan las instalaciones de Corral Seco para suministro de alimento a vacas de alto valor genético, el sistema de riego para cultivo destinado a alimentación y un bajo nivel de descarte. El Establecimiento El Piojo es la primera parada del Tour Lechero Bayer Argentina 2015.

Alberto René Allasia empezó con la producción lechera hace 25 años. Cuenta que “Era un emprendimiento muy chiquito, familiar. Hemos crecido bastante bien, y eso nos permitió armar el segundo tambo que está al frente”. La producción hoy ronda los 28 litros pero, según cuenta Allasia, “En los comienzos eran 18 litros, hasta que un poco obligados por la situación económica, tuvimos que aumentar” y opina: “hoy el tambo que no produce más que bien no sobrevive; y aún así cuesta bastante”.

El segundo tambo se inauguró en 2013. Allasia asegura que siempre está pensando en innovar y crecer, y relata: “Con el primer tambo estábamos con el techo de 300 vacas. Hoy casi lo estamos doblando con 260 en cada uno. Las instalaciones deben ser generosas y estar al día, porque es un cuello de botella. Nosotros hicimos 20 bajadas en el tambo nuevo, que ni remotamente lo teníamos cuando iniciamos”.

Al ser consultado sobre el sistema de corral seco para el suministro de alimentos, Allasia detalla: “las vacas de punta no salen del corral seco. Se les acerca todos los días el alimento, y están en 35 litros, con algunas vacas de punta en 40-50 litros. Pero el rodeo de cola sí sale a pastorear”. Y explica: “Tenemos un semiestabulado que nos está dando un buen resultado, después tenemos 100 has aparte, donde hacemos la guachera”. El total de la superficie afectada al tambo está dividido en dos parcelas de 170 hectáreas cada una, y posee aparte 100 hectáreas exclusivamente destinadas a guachera y recría para los dos tambos, que le permite la reposición propia de vaquillonas.

Otra de las particularidades del sistema de producción instaurado en el establecimiento es el sistema de riego, que según Allasia otorga grandes ventajas comparativas. “Cuando tenemos años llovedores casi no se usan, pero cuando la sequía amenaza o ves un maíz que va a dar 80, con 200 milímetros que se pueden poner relativamente fácil, pasa a ser de 100-110 quintales; o cuando siembra una alfalfa un poco tarde y hay que hacerla nacer uno le tira 15-20 milímetros y es alfalfa que nace” explica Alberto. Sin embargo, Allasia asegura que es necesario hacer un cálculo detallado de los costos de regar mecánicamente: “Hoy ya está un poco caro porque yo extraigo agua con gasoil, y bueno, el costo se eleva, pero me animo a decir que debe estar entre los 22-23 centavos por milímetro colocado”. Por otra parte la zona agroecológica donde el tambo está enclavado, otorga otra ventaja a la utilización del riego, debido a que posee una de las mejores aguas del país y un abundante flujo subterráneo.

El porcentaje de descarte de vacas en el Establecimiento El Piojo está por debajo de la media de la zona. Allasia asegura que en 2014 el establecimiento terminó con un descarte inferior al 12%, y atribuye el logro a la genética: “No busco el perfil bonito del animal, sino la practicidad, rusticidad, y que sea lechero”, dice. Con el correr de los años Alberto Allasia ha comprado distintos centros de inseminación e incluso ha vendido vaquillonas: “hay mucha gente que tiene vaquillonas nuestras, y estoy muy contento por ver como se ha desarrollado nuestra genética”.

Allasia considera que los trabajadores de su establecimiento son pilares fundamentales para alcanzar niveles óptimos de producción, por lo que ha desarrollado una buena política de manejo de los recursos humanos. Hoy está agradecido por el capital humano que el establecimiento posee, y pondera la calidad con la que trabajan, tanto los empleados del tambo como los asesores externos. Considera que la cadena de mando es una de las fortalezas de El Piojo: “el ingeniero encargado de la nutrición y de la siembra es Pepe Galliari, Javier Gili está encargado de la reproducción, Marcelo Gaite que es el que pilotea todo esto, con dos tamberos de excelencia en cada tambo. Son 14 empleados en total. Si no se cuida a la gente no hay nada que ande, hay que darles viviendas de calidad, con todos los servicios. Si usted no tiene gente contenta no va a haber vacas cuidadas”.

Allasia no avizora un techo productivo en el establecimiento El Piojo. “Le va a entrar más. Estoy anhelando 5-6 litros más, pero hay que seleccionar más genética y mejor llegada del sistema de comida”, cuenta Alberto, y agrega: “En cantidad de vacas, faltarían 50 en el primer tambo y 150 en el segundo, que si no lo logramos para marzo del año que viene, no vamos a estar lejos”.

La pasión también se hereda

El Establecimiento Los Hermanos es de la familia Merlo. Los Merlo se dedican a la producción lechera desde 1954. La pasión por el tambo que mueve a la familia es evidente. “Siempre nos gustaron las vacas”, dice Marcos, nieto del fundador Oreste e hijo de Adalberto “Tito” Merlo, quien hoy conduce la actividad económica de la familia. “Los Hermanos” es el más nuevo de los tres tambos que poseen. Marcos Merlo y su familia son los anfitriones de la segunda parada del Tour Lechero Bayer Argentina 2015.

El tambo Los Hermanos funciona totalmente sobre tierras alquiladas. Los Merlo son una de las tantas familias arrendatarias de la Estancia Yucat. En sus flamantes instalaciones de ordeñe, con 100 vacas, producen casi 2.500 litros diarios y logran altas producciones individuales. Pero además la familia posee otros dos establecimientos: “Tenemos tres tambos, Los Nonos, El Arroyito y Los Hermanos. En Los Nonos, tenemos 190 vacas y producimos 5 mil litros, en El Arroyito son 2400 litros con 86 vacas y acá, en Los Hermanos, producimos 2380 litros con 100 vacas”.

Consultado sobre la modalidad de trabajo fijada por contrato con la Estancia Yucat, Marcos cuenta que de las 223 hectáreas, siembran “33 de alfalfa, por rotación tenemos que hacer hasta 50 hectáreas de soja, y lo demás todo maíz. Y se siembran 25 hectáreas de verdeo de invierno, avena negra, que actualmente está picada ya, para alimentar a las vacas”. Cuenta que alquilan el 90% de lo que trabajan, y asegura que “No es un negocio brillante al 100% pero se vive, y te permite crecer”.

Marcos cuenta que en el Establecimiento Los Hermanos, el tambo se inició desde cero: “Era un campo totalmente agrícola, tuvimos que hacer desde el terraplén hasta las instalaciones. También llevamos 220 metros de luz. La inversión en ese momento fue de casi 1 millón de pesos, sin contar las vacas. Fue iniciar de cero, con el sobrante de vaquillonas que íbamos teniendo”.

Cuando Merlo dice que todo está hecho con vistas al futuro, se refiere a pensar desde el inicio en los problemas que pueden darse después. Esa capacidad de planificación y anticipación dio sus frutos repetidas veces, y un ejemplo de ello se dio en la temporada de verano pasada, cuando las precipitaciones no cesaban y se anegaban vastas áreas cercanas. El tambo de los Merlo fue construido sobre un terraplén de 1 metro de altura considerando el desagüe, con lo cual pudieron evitar los grandes inconvenientes por los que atravesaron otros productores de la región.

Al ser consultado sobre la genética de los animales en producción, Merlo cuenta: “Buscamos buena producción. Este año nos inclinamos por mejorar ubre, porque la producción no es súper alta, pero sí de 28-30 litros y tenemos un desprendimiento de ubre bastante rápido. Las vacas ya no duran 4 o 5 lactancias como antes, sino 3 o 4 lactancias, con un descarte de 20-25% más o menos”. Además, en lo referente a reproducción en el Establecimiento Los Hermanos se utiliza semen sexado para las vaquillonas, una opción cada vez más elegida por los productores lecheros de toda la cuenca.

Merlo cree que en parte, el éxito de su empresa se debe a las decisiones tomadas sobre los sistemas de producción: “En el tambo Los Nonos hace más de 10 años que está todo encerrado. Los otros dos, si hay pasto, largamos medio día y encerramos el resto del tiempo. Con el encerrado se crece más, podes rotar mejor, son muchas las ventajas, y da sus frutos”. Orgulloso, Merlo cuenta: “El año pasado recibimos el 1º premio por calidad de leche para tambos de hasta 2500 litros” y espera ir por más: “Siempre apuesto a que lo nuestro no tiene techo, así que mientras me dejen crecer le voy a seguir dando”.

En Estancia (Colonia) Yucat, recientemente se abrieron 13 tambos, y está previsto que cuatro más inicien sus actividades en el corto plazo. Merlo no oculta su entusiasmo y opina: “Son cosas que nos ponen alegres, porque Gracias a Dios, desde que estamos nosotros ya tendrían que estar empezando a ordeñar entre 4 y 5 tambos más, que en aquel momento la Colonia Yucat no los tenía. Ahora vamos a ser más los tamberos, yo pensé que podíamos desaparecer todos los que nos gustan las vacas, pero parece que no”.

Pensado para el bienestar de las vacas y la gente

El Establecimiento Reyunos es un tambo estabulado de punta. Ubicado en la zona rural de Ticino, es un ejemplo de eficiencia e innovación. El gran trabajo en equipo de todos los actores fue primordial para convertir viejas instalaciones compradas hace 25 años en un tambo de primera. Reyunos es la tercera parada del Tour Lechero Bayer Argentina 2015.

La Familia Lorenzati, es propietaria de Reyunos. El veterinario Jorge Maino, es su asesor desde hace más de 20 años. Maino ha sido testigo de todo el camino por el que atravesó la empresa, casi desde el momento en que se compró el campo a tranqueras cerradas con un tambo en decadencia, hasta hoy. Reyunos tiene 530 vacas en ordeñe, (310 bajo galpón) con un promedio anual de 36 litros y está construyendo otro free-stall que le permitirá, para fin de año, tener 600 vacas en ordeñe, todo bajo confinamiento.

La zona de Ticino es una región en la que muchos tambos han sabido permanecer a pesar del maní primero, y de la soja después. Maino asegura que “Son los que han apostado al tambo y por eso siguen siendo viables, porque han mejorado su manejo, lo han intensificado en la medida de lo posible, muchos son semi-intensivos con aportes de ración, con la confección de silo, lo cual les permitió mejorar la carga animal y eso les ha permitido competir con la producción de soja”. Reyunos es uno de los más eficientes ejemplos.

El tambo funciona al máximo de eficiencia desde hace dos años, según Maino: “Antes era un tambo con una instalación vieja, con dos bajadas, espina de pescado, pero una instalación de 40 años, con muchas menos vacas, con un sistema pastoril, con ración y con encierres en corrales secos, como muchos de los tambos de la zona”, y agrega: “Con errores y aciertos, hemos llegado a lo que es hoy”.

Maino describe a Reyunos diciendo: “Es un tambo donde hemos encerrado las vacas en un free-stall, al estilo norteamericano, con algunas diferencias que surgieron como consecuencia de que la empresa tiene un excedente, que es la cáscara del maní. Y se les ocurrió usarla como cama para las vacas”. Jorge Maino recuerda que al principio, la idea no le agradó demasiado: “Yo pensaba ‘es materia orgánica, va a ser un caldo de cultivo para bacterias y vamos a tener una mastitis galopante’. Lo cual no fue cierto por suerte. Pero en los manuales no estaba, hay mucho de prueba y error. Para todos era algo nuevo, que había que aprender a manejar, no sabíamos cada cuánto cambiarla, cuánto poner de espesor… un montón de cosas que fuimos aprendiendo sobre la marcha”.

El asesor cuenta que en Reyunos el confort animal es fundamental. Por ello hay dos rodeos de punta bajo galpón “El rodeo de vacas esta en 45 litros y el de vaquillonas en 36 litros. Afuera tenemos el otro grupo de punta que es el que no se adaptó al galpón, que está en 37 litros. El rodeo de cola está en 17 litros pero son pocas vacas, asique no impacta tanto en el promedio general”. Y agrega: “Estamos muy satisfechos. Este año anduvimos mejor q el año pasado, no bajamos de los 30 litros. En los dos años q llevamos vemos la evolución que nos da el confort animal, la vaca q la pasa mejor en el verano produce mejor todo el año”.

El confort animal, en Reyunos está pensado para cada momento de la producción, y los resultados son visibles. “La crianza es un problema de nuestro país. Renegamos para preñar las vacas y después tenemos alta mortandad en la crianza, con lo cual tiramos atrás lo que habíamos ganado antes. Tenemos la misma preocupación y tratamos de ir evolucionando en ese sentido”, opina Maino. “Primero pasamos a jaula para darles confort, luego se nos ocurrió que en el tambo viejo podíamos poner una neonatología, entonces armamos jaulas ahí para los primeros días de vida que son los más críticos. Y hace muy poco uno de los socios propuso hacer un galpón para poner las jaulas. Todo eso nos ayudó a pasar de 17% de mortandad de hace 4 años atrás, a hoy que estamos en 5%”.

Además, parte del galpón que actualmente está en construcción, será destinado a otorgar confort para las vacas en fase de preparto: “Si bien hay pocos partos en verano eso nos está faltando. Son algunas materias pendientes que estamos viendo como buscarle la vuelta para solucionarlas”, asegura el veterinario.

El impulso para el crecimiento de la producción lechera de la empresa tuvo su génesis en la tesis de grado del hijo de uno de los propietarios. “El hijo de uno de los socios se recibe de administrador de empresas y realiza una tesis sobre vacas encerradas. Entonces la empresa toma ese proyecto y decide hacerlo realidad” cuenta Maino.

Al respecto de la reposición, Maino asegura que “Se compraron vaquillonas cuando empezamos, para amortizarlo más rápidamente. Ahí se salió a comprar algunos lotes de vaquillonas al parir, y algunas menos para darles servicio. Se compraron 100-150 vaquillonas en total. Luego el crecimiento pasó a ser propio, estamos creciendo despacio, pero es genuino, hoy todo marca líquida”.

El descarte, según Maino es del 27% entre muertes y ventas. Pero el asesor está convencido de que el número, a pesar de ser alto, es un costo razonable: “Asusta el número. Pero son motores a los que estamos exigiendo al máximo, asique es difícil bajar esos valores. Tenemos vacas de 70 litros, es entendible el nivel de descarte”.

En Reyunos se destaca el capital humano. Los objetivos productivos se alcanzan todos los días con un armonioso trabajo en equipo, donde se valoran las ideas y se materializan con inversiones constantes. Maino lo reconoce diciendo: “Todo lo que se logró, fue gracias a la gente que está los 365 días del año. Tenemos un equipo base, que son cuatro chicos que están hace mucho tiempo, eran empleados del tambero viejo que son de la zona y quedaron”, y continúa: “Esos chicos, el encargado general del campo, más la gente que ha pasado entre administrativos, ingenieros agrónomos, son los que han hecho que se haya llegado a donde estamos hoy”.

“Donde estamos hoy”, dice Jorge Maino, refiriéndose a los grandes resultados alcanzados. Y orgulloso, sintetiza: “Hoy podemos decir que esto funciona perfectamente, con los resultados esperados. Al final, aquello a lo que le teníamos miedo no fue tan cuco, la reproducción se mantuvo, la mastitis se mantuvo, la crianza mejoró también, asique evidentemente hemos logrado el objetivo”

Época de crías nuevas

Julio en el tambo de Cabras.

Extracción de semen en Cerdos

Desde hace un mes la reproducción en cerdos de nuestra Estancia Yucat se realiza por inseminación artificial. Nos permite optimizar la gestión económica y mejorar la calidad de la producción. Un logro conjunto de Estancia y sus profesionales Nicolás y Agustín Reale. Felicitamos al esfuerzo de todos los que participaron.

Toros a la venta raza Holando Argentina de Estancia Yucat

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Pueblo Mampa, opción de alimentación sana

El lote que cultivan en Villa Fiusa no oculta malezas, yuyos, flores e insectos. Pero exhibe equilibrio. No hay plagas. El sistema está vivo y la tierra es muy rica en nutrientes. “El cultivo, este año, será maravilloso por el clima que nos acompañó. Esta vez produciremos tres veces más”, se entusiasman. Con los productos de la tierra elaborarán cientos de  bolsones. ¿Para quiénes? Para sus clientes: “Aquellos que siempre comieron el tomate blanco duro, blanco, acartonado y ahora prefieren el tomate de verdad”

A orillas del consumismo que parece correr sin escollos, con el pregón de la soberanía alimenticia y la nutrición sana, un grupo de unos 80 adultos -​jóvenes y ​villamarienses muchos de ellos- se moviliza visiblemente entusiasmado con la producción orgánica en Yucat y con huertas familiares que crecen en pequeñas porciones propias de tierra, en las dos villas.
Se localizan, por ahora, en una vivienda instalada en un lote sembrado con frutos y hierbas, que penetra varios metros en la manzana, en Córdoba 662, en la vecina Villa Nueva. Una improvisada sede de un movimiento que se inspira en la permacultura, también  cultura en permanencia, corriente que surgió en Australia en 1970 y que alerta sobre el agotamiento de los ecosistemas humanos y propicia compartir los recursos con equidad. Allí, en los últimos ocho meses, se concentró la elaboración de un millar de bolsones de productos orgánicos que, por 60 pesos cada uno, llegó a hogares afines y a todos los interesados, por intermedio de Facebook​ (https://www.facebook.com/pueblo.mampa?fref=ts​) y el ​boca a boca.​
Y siguen con expectativas, como se señalaba en el​ encabezado, en el resultado del cultivo de las ​siete hectáreas, pertenecientes a la Estancia de la Orden de la Merced, en Villa Fiusa, que sembraron con trigo orgánico.
Pueblo Mampa identifica a este grupo. Significa “a orillas del río que corre”, según un dialecto de los aborígenes comechingones.
En diciembre cumple su primer año de vida y lo celebrará el sábado 13 de ese mes con una jornada sobre Iniciativas de Transición, que se cumplirá en el Centro Comunitario Leonardo Favio.
En la oportunidad, se amplificarán las formulaciones y hábitos crecientes que se observan en distintos lugares del país, en torno a las nuevas corrientes que buscan visibilidad en la formación educativa, la producción orgánica, las construcciones alternativas y sustentables en viviendas y las energías renovables. Asimismo, se visitará el predio en Villa Fiusa donde crecen siete hectáreas de trigo y se reunirán en un fogón final, con la música como protagonista central.
Las siete hectáreas de trigo orgánico en Villa Fiusa
Germán Gabriel Cravero, 37 años, técnico agrónomo, coordina Pueblo Mampa. Quienes lo conocen, lo califican como uno de los profesionales más serios en producción orgánica en el país.
Su vínculo con la Orden de la Merced, en Yucat, le permitió recibir y, compartir con el grupo, un lote de montes, entre chañares y algarrobos, sin la tierra trabajada, que le ofrecieron en alquiler para experimentar esa idea no convencional. En él, por intermedio de un convenio de partes que destaca la dimensión social del proyecto, y tras un prolongado análisis técnico, se sembró trigo orgánico. En dos oportunidades: la primera, que debió soportar una intensa sequía;  y la segunda, la actual, que está creciendo óptimamente. El lote laborado no oculta malezas, yuyos, flores e insectos. Pero exhibe equilibrio. No hay plagas. El sistema está vivo y la tierra es muy rica en nutrientes, según describen quienes acompañan a Cravero, con sus conocimientos limitados, pero impulsos macizos, apalancados en la idea central que la tierra abundante y natural ofrece el alimento imperecedero.
El grano de trigo a cultivar, “rinde apenas menos que el que con las aplicaciones de agroquímicos, pero tiene muchos más nutrientes, más energía vital”, comenta Leandro Minaldi, recordando que “hace mucho que no se cultivaba nada en esa tierra. Venía de un alfalfar. Con un colchón orgánico importante. El cultivo, este año, será maravilloso por el clima que nos acompañó. Esta vez produciremos tres veces más. Y nos haremos de la harina integral en un pequeño y amigo molino de Morrison, donde nos procesarán el trigo integralmente, con todos sus nutrientes. Así le agregamos valor a la materia prima. Tanto que el grano solo puede valer 3 pesos, mientras que la harina integral seis veces más”.
Ellos y los bolsones de alimentos
Mientras convidan al periodista con mate, a base de yerba orgánica sacada a la leña y hierbas medicinales, en la casa de su familia, en Villa Nueva, Leandro Minaldi, 31 años, realizador audiovisual, artesano,  geómetra, terapeuta, horticultor; su compañera,  Marianela Borsero, 27 años, chef, peluquera, artesana, horticultora, madre de dos niños, y Virginia Bagues, 28 años, vecina, estudiante de Bellas Artes, enmarcadora de cuadros y también miembro del grupo Pueblo Mampa, con un bebé de 20 días, responden convencidos que los une la necesidad de ser autosuficientes en la alimentación. Dejar de ser vulnerables. Meros poseedores de dineros para tercerizar la salud, la educación, las instancias básicas de nuestra vida. “Voy al súper y compro la comida hecha. Sólo debo ocuparme de conseguir el dinero para sostener ese sistema”, enjuicia Leandro, para proponer como alternativa una cultura sustentable, que nos permita ordenar y diseñar nuestras vidas, de manera que podamos autosostenernos y no tercericemos”.
En ese marco, informan, “estamos haciendo experiencias en cultivos orgánicos. La producción de alimentos debe transformarse. Nuestro sistema agrario está  colapsado. Lo ha logrado el monocultivo en los últimos 25 años y el uso de agrotóxicos, agroquímicos, fertilizantes sintéticos, pesticidas y herbicidas. La Argentina produce para 80 millones de habitantes y muchos compatriotas sufren hambre”.
A diferencia de las quintas, muchas de ellas asentadas en Villa Nueva,  que contribuyen a “la conformación de los necesarios cordones biológicos”, las “familias huerteras no usamos agroinsumos. Fomentamos la huerta familiar sin aplicaciones, como fundamento esencial de la soberanía alimenticia, del consumo consciente y local. Con frutos y verduras que vengan mejor aquí, para abastecer al grupo y reducir el costo energético”.
No sólo ellos. También citan como integrantes del grupo a Sonia Grosso, Paola Rocha, Sergio Dondero, Mabel Carreras, Florencia Pons, Valeria Gili, Gastón Bagues, Conrado Vassia, Eugenio Sosa, Pablo Somale, Victoria Ranco y Stefanía Parsi. Varios de ellos conocieron experiencias similares cerca o por el mundo. “Siempre nos encontrábamos de vuelta aquí y con el mismo interés. Íbamos al río, a sembrar en las islas. A hacer bombas de semillas. Y conocimos a Germán…”, memoraron.
Casi todos se involucran en la actividad, registrados como monotributistas, procurando fundamentalmente autofinanciar sus propias familias. “Lo conseguimos, pero a veces debemos hacer otras changas”, admiten.
Cada 15 días reparten bolsones. Con panes, dulces, frutos, acelga, puerro, repollo, ancos y calabazas, ​conservados en escabeche, yuyos medicinales como llantén y cedrón. Trigo en granos. Acompañados con instructivos que ayuden a aquellos no acostumbrados a su consumo.
¿Quiénes piden los bolsones?
“Hay de todo un poco. Aquellos que tienen alguna enfermedad. Porque se los recomendaron. Clientes fijos, que esperan el bolso en su domicilio. Los que se acercan. Aquellos que siempre comieron el tomate blanco duro, blanco, acartonado y ahora prefieren el tomate de verdad”.
“El trabajo te hace valorar el alimento. Nuestros productos se ofrecen mucho más baratos que los que se venden en el circuito comercial. El proyecto nació con esa impronta y nos gusta así. Promovemos el comercio justo. Que el productor esté directamente vinculado con el consumidor. Que este sepa dónde y cómo se produce. Que se realice el intercambio justo”.
Piden por muchas manos más para trabajar la tierra
No damos abasto con la demanda. Pedimos manos para que colaboren. Nuestro proyecto es abierto. Necesitamos manos para agarrar la pala y trabajar la tierra. La tierra es la que sobra. Nos han ofrecido aquí y en muchos lugares más. Adonde podemos llegar sin dificultades, con las rutas y nuevas comunicaciones con las que contamos.
El llamado lo hace Marianela, quien no oculta que quieren dar el ejemplo, aspiran a diseñar un modelo a seguir, que todavía no se definió por una figura jurídica que los abrace, aunque se los identifique como una cooperativa en formación.
Revelan que desde la Municipalidad de Villa María los alentaron a abrir ferias francas, como las ferias agroecológicas que funcionan los sábados por medio, en la Ciudad Universitaria de Córdoba.
Mantienen estrecha vinculación con el INTA, cuyos agentes asesoran y certifican sus labores y les encargan la distribución de plantines y semillas entre aquellos que quieran iniciar la experiencia.
Sus anhelos también están en conocimiento de las áreas respectivas de la Universidad Nacional de Villa María.
Los objetivos generales que persiguen, entre otros, son:
·Establecer vínculos armoniosos con la naturaleza a través de la práctica de la permacultura.
·Revalorizar el monte nativo.
·Sostener acciones conservacionistas sobre la flora y la fauna del lugar.
·Fortalecer la conciencia ecológica de los amigos, colaboradores y visitantes de Pueblo Mampa. Formar un núcleo modelo de trabajo rural que se pueda replicar en la comunidad regional.
·Lograr un sistema autosustentable, que asegure vida digna a los asociados y progreso a la cooperativa, por medio del manejo agroecológico del establecimiento.
·Compartir el conocimiento.
·Construir las instalaciones necesarias para el desarrollo del proyecto (baños, cocina, quinchos, albergues, etcétera) y viviendas ecológicas para los socios de la cooperativa, valiéndonos de los recursos propios del lugar y del uso de técnicas de construcción no convencionales.
Héctor Oscar Bernaus

Las fotografías

1) Son decenas de personas que sostienen una economía que reposa sobre las márgenes del consumismo. Cultivan siete hectáreas en Villa Fiusa sin usar un solo producto químico. Se nutren de la tierra sana y comercializan los excedentes. Sus bolsones son esperados por cientos de clientes

2) Virginia, Marianela y Leandro, con sus hijos, debajo de un árbol de pomelo, en Villa Nueva

3) En un lote de tierra sin trabajar crecen siete hectáreas de trigo orgánico en Villa Fiusa

4) Marianela y su beba junto a herbáceas y yuyos medicinales

5) Leandro junto a un muestrario de componentes alimenticios del bolsón que se distribuye cada 15 días

 

Nota de EL Diario del Centro del País

Producción y comercialización

Estancia Yucat es una organización de carácter religioso más que una simple empresa agropecuaria. Por ello, algunas producciones le dan su perfil principal -agricultura y ganderia-, es un complejo de actividades que apuntan a los fines institucionales.
Las producciones buscan plasmar, aquel carácter definido en la “Misión“, pero no por ello dejará de ser eficiente y estar orientado a su perfeccionamiento técnico y científico.
Algunas de éstas producciones están encaminadas a la promoción humana de sus responsables directos, pero orientadas con el tiempo a la autosustentación y rentabilidad normal de cualquier tipo de producción. Contamos con producción Agropecuaria: bobinos, equinos, porcinos , caprinos y cría de conejos y Agricultura estacional y orgánica.

Con quien contactarse:

Encargado de Hacienda: Lic. Alexis MeoniAtiende los asuntos relacionados al manejo de la hacienda de carne y de leche, relación con los diferentes puesteros, y todo lo concerniente a la misma,( excepto la comercialización). hacienda@estanciayucat.org.ar  Cel.:3534116985

Secretaría: Carolina Coseres. Atiende los asuntos generales, pagos, cobros, facturación y otros…secretaria@estanciayucat.org.ar Cel.:3534125049