Cierre del CURSO PROLANA

Este viernes 01/12 terminó el curso de PROLANA en Estancia Yucat.

Se brindaron conocimientos y técnicas de la esquila Tally Hi y de acondicionamiento, y estuvo destinado a productores ovinos, esquiladores, peones rurales y todo público interesado en iniciarse en dichas prácticas.
Los contenidos fueron desarrollados por el capacitador en Esquila Tally Hi Emiliano Farías, esquilador Prolana de la provincia de Córdoba, en tanto que las prácticas de acondicionamiento las dió el Coordinador Provincial de este programa en Córdoba, Juan Ávila Vásquez.
El objetivo del curso es mejorar las técnicas de esquila y acondicionamiento del producto y de trato animal, en pos de una mejora en la calidad a presentar en los procesos de comercialización. Por otra parte, se busca organizar en pequeñas empresas el proceso de zafra lanera de la provincia de Córdoba.

PROLANA – Curso de esquila y acondicionamiento de lana en Estancia Yucat.

El objetivo que buscan estas capacitaciones, es mejorar las técnicas de esquila, acondicionamiento de lana y de trato animal en pos de una mejora en la calidad de lana a presentar en los procesos de comercialización, por otra parte se busca organizar pequeñas empresas de esquila y acondicionamiento asociadas a centros de acopio de lana.
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Participan personas del norte de Córdoba, Cerro Colorado y la Escuela Secundaria Agro Técnica de Villa María de Río Seco. Obispo Trejo, Los Gigantes, Tanti, Villa María, Hernando, Ausonia, Río Cuarto y La Rioja.

Cría de cabras: más rentable que en zonas tradicionales


En la Estancia Yucat hay un tambo caprino con 450 ejemplares y está “casi lista” la usina láctea que permitirá producir quesos saludables. Carlos Diez, sacerdote del lugar, dio detalles del proyecto productivo y habló de los costos comparativos con la zona del norte cordobés y de Traslasierra

El sacerdote junto al responsable del cuidado y la cría de cabras

De las 20 mil hectáreas que tiene en Yucat la Orden de la Merced, 5.000 están destinadas a proyectos productivos que promueven la diversificación, generando alimentos y trabajo.

Uno de esos proyectos es el del tambo caprino, el más grande “al menos que conozcamos”, dijeron en la Estancia; y la fábrica de lácteos para producir quesos tanto de cabra, como de oveja y de vaca, que aspiran a tener en funcionamiento en 2018.

En el tambo caprino de Yucat producen unos 400 litros diarios

El padre Carlos Diez explicó a EL DIARIO Rural detalles de esa iniciativa, destacando que la región tiene ventajas comparativas con las zonas en las que tradicionalmente se criaron cabras, como el norte de Córdoba y Traslasierra. Allí, pagan el litro de leche entre 5 y 11 pesos. Aquí, 15. El costo de la logística es superior por las distancias y un kilo de queso producido en la región, pagando más al productor, tiene menor costo que en el norte.

 

Historia

Están concluyendo las tareas para poner en marcha la fábrica de productos de leche de cabra, oveja y vaca

“El tambo de cabras empezó en 2006, con un ato de criollas que servían para el abastecimiento y generación de mano de obra. En realidad, se pensaba como una actividad que generaba empleo y en lo que hace a rentabilidad, solo se aspiraba al equilibrio”, dijo.

Con el asesoramiento de Gustavo
Cherubini, serán las mujeres las encargadas de la producción en la fábrica

Con el tiempo, decidieron apostar por el sector: “Había dos razones que nos impulsaron; una tiene que ver con la salud y la nutrición, porque la leche de cabra es apta para la gente que es intolerante a la leche de vaca. No es que no tenga lactosa. Tiene, pero es más digerible para el ser humano porque tiene mayor semejanza con la leche materna. La otra razón, es para agregar más mano de obra”, dijo el sacerdote.

Así comenzaron a hacer crecer el rodeo: desde Catamarca adquirieron ejemplares de la raza Böer (carne) y Sanen (leche). También le agregaron desde una cabaña de Deán Funes ejemplares Anglo Nubian, que son doble propósito.

De las 40 a 60 cabras criollas que tenían en 2006, hoy cuentan con 450 ejemplares.

“Hicimos las instalaciones del primer tambo y, la verdad, nos desbordó. Así que construimos un tambo nuevo, más cerca -por la luz eléctrica- y llegamos a 2014 con una actividad que, por hectárea, era más rentable que cualquier otra. Es decir, más que la soja, más que el tambo de vacas y que cualquier otra actividad agropecuaria”, planteó.

Un dato claro que grafica esta situación: no solo era más rentable, sino que multiplicaba por 10 la mano de obra, dado que para un tambo vacuno la unidad productiva era de 200 hectáreas; mientras que para las cabras, 20 hectáreas eran suficientes.

Sin embargo, el presente no es tan auspicioso: “Hubo cambios en la lechería que nos afectaron y también se redujo el consumo interno”, dijo.

 

La fábrica

Pese a todo, no abandonaron el entusiasmo porque confían en el futuro y por eso empezaron a trabajar para tener la usina propia. “Remontamos una vieja fábrica a la que solo le falta la pintura exterior y la colocación de la caldera para que pueda empezar a trabajar”, señaló.

“Ya hablamos con las autoridades y estamos siguiendo todos las pasos para que, cuando la terminemos, podamos tener la habilitación correspondiente”, señaló.

Lo novedoso de esa fábrica es que estará apta para procesar leche de cabra, de oveja y de vaca.

“El formato que estamos intentado es que la fábrica funcione, no desde la Orden, sino que aspiramos a crear una cooperativa de emprendedores en la estancia, donde todos encuentren el lugar para hacer productos que le generen ingresos y que disfruten hacerlo. Una vez que pongamos en régimen a la fábrica, la idea es ceder la gestión”, dijo el sacerdote.

Cuenta por ahora con una tina para 300 litros “que nos va a dar ductilidad para ir viendo lo que producimos en función de la demanda. La idea es que haya un operador de planta y que los productores de tambos vecinos puedan venir a producir sus propios quesos”, dijo.

Están estudiando la figura legal para implementar ese proyecto: “No me gusta tanto llamarlo asociativismo, sino que lo que nos interesa crear es una estructura para que cada uno pueda hacer lo que sienta y sepa. Es decir, no pensamos a personas trabajando para una estructura, sino en una estructura productiva al servicio de las personas”, planteó.

Esperan que el año próximo puedan tener en marcha la usina láctea: “Contamos con un proyecto, que es elaborar quesos bien presentados, listos para copetín a los que podemos agregar los otros productos de la Estancia”.

Con lo que actualmente cuentan, hay dos matrimonios trabajando en la cría y cuidado de las cabras y en el tambo; más dos personas que se desempeñan en los francos de los primeros.

El proyecto muestra que diversificando se puede generar empleo de calidad y obtener ganancias. Además, producir alimentos en la zona, lo que agrega valor a la actividad agropecuaria.

 

Radiografía del tambo caprino: en Yucat cuentan con 450 ejemplares de distintas razas. Dado el contexto adverso actual, producen de manera conservadora unos 400 litros diarios que procesa la Funesil y otras industrias. La demanda actual está cubierta. Esperan mejorar cuando tengan la fábrica propia.

El ministro de agriculura y ganaderia en Estancia Yucat

Sergio Busso estuvo visitando junto a Carlos Diez de estancia Yucat el predio de 20mil hectáreas entre Villa Maria y Tio Pujio. La provincia desde gobiernos anteriores apoya el proyecto de tambos caprinos, el ministro no conocía la estancia y aprovechando su visita a la región estuvo en el predio donde decidió renovar el convenio para los 3 Tambos caprinos para que le lleguen fondos. El ministro de agricultura se mostró sorprendido por el trabajo que se realiza en la estancia, la toma como ejemplo a seguir por sus emprendimientos.

 

Grupo lechero Cambio Rural

Visita del Grupo de Productores Lecheros Ctalamochita Cambio Rural a EStancia Yucat. Compartimos el almuerzo y un recorrido por las instalaciones y corrales. Agradecemos la presencia de las autoridades del INTA Villa María Cambio Rural, agencia zonal del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Villa María, el Secretario de Ganadería de la Provincia de Córdoba y al grupo de productores Ctalamochita. Nuestros anfitriones fueron Padre Carlos Diez y Como asesor del grupo de productores lecheros el Ing. Sebastián Frutos.

Producciones

Yucat presentará su programa de economía social en La Rural 2017

La Estancia Yucat,  administrada por los padres Mercedarios, estará presente en la exposición rural con alternativas de economía social

El padre Carlos Diez y el presidente del Ateneo, Jonathan Peralta, en la rueda de prensa de ayer

Los organizadores de la muestra agropecuaria “La Rural 2017”, que se realizará desde el 15 al 18 de junio en Villa María, anunciaron a la Estancia Yucat como una de las atracciones principales que tendrá el predio.

Carlos Diez, sacerdote mercedario y administrador de la estancia, aseguró que pese a “trabajar con muy bajo perfil” entendieron que “era importante dar a conocer lo que se hace  y brindar apoyo a la nueva iniciativa”.

En la misma, línea señaló que uno de los motivos que lo impulsaron a participar en la expo fue “la activa participación de jóvenes” -Ateneo Sociedad Rural Villa María- en la organización de “La Rural 2017”.

Como adelanto de lo que se verá, el padre Diez dijo que se mostrará en la exposición el tambo caprino con 420 cabras, considerado el más grande de Córdoba y uno de los más importantes del país. Sobre el proyecto contó que se inició como una respuesta social para cubrir la necesidad alimenticia de los niños que no toleran el consumo de leche vacuna.

“Además, vamos a llevar los animales, especialmente los cabritos, que son muy pequeños y representan una atracción para los niños”, explicó el sacerdote. Asimismo, agregó que “se realizarán tareas de ordeñe y le agregarán todo lo que se hace en la estancia, como artesanías en alimentos, lanas y cueros”. Como parte de la propuesta de llevar “el campo a la ciudad”, que propone “La Rural 2017”, Yucat fabricará escabeches, panes, mermeladas y quesos saborizados de vaca, de cabra y de ovejas. “También vamos a trasladar algunas piezas del museo y de las dos capillas con que cuenta la estancia”, compartió el sacerdote en relación a su atractivo  aporte histórico.

 

Un lugar para vivir y trabajar

La Estancia Yucat está ubicada a 31 kilómetros de Villa María y a 13 kilómetros de Tío Pujio. Tiene una extensión superior a 20 mil hectáreas y pertenece a la Orden de la Merced. En este lugar viven 60 familias, algunas desde hace más de un siglo, lo que constituye la cuarta generación allí. Desde su inicio, la estancia defiende un modo de producción  diferente: “Queremos contar que aquí los inquilinos no son clientes”, dijo Diez, mientras detalló cómo alquilan sus parcelas: “Los alquileres no se perciben en moneda corriente, sino en producción, ya sea granos, leche, carne, porque para nosotros el inquilino no es un cliente, sino un productor al que queremos fuerte en lo humano y lo económico para que pueda continuar invirtiendo en el campo”, sintetizó.

 

La Rural avanza

En relación a los preparativos para la nueva exposición que lleva adelante la Sociedad Rural, Jonathan Peralta, presidente del Ateneo de la Sociedad Rural Villa María, explicó que “todo está en marcha” y destacó el interés creciente por la adquisición de los stands comerciales. En este sentido, Peralta aseguró estar palpando “la sensación que la región quiere una muestra que la haga sentir orgullosa ante la provincia y el país como un verdadero motor productivo”.

Yucat: “Vivir contentos” con otra forma de trabajar el campo

Yucat: “Vivir contentos” con otra forma de trabajar el campo

Entre el 15 y 18 de junio se desarrollará una exposición en la Rural en Villa María. Entre las actividades que habrá, emprendedores darán a conocer sus métodos de trabajos y productos elaborados.

Yucat estará presente mostrando su producción primaria diversificada en agricultura y ganadería. El padre Carlos Diez de la estancia, habló con los medios y dijo que el método que ellos utilizan es exitoso “porque la gente vive contenta”

Allí cuentan con producciones tradicionales y no tradicionales, como la crianza de cabritos para la producción de leche. También elaboran productos de todo tipo.

Contó que sus tambos no son de “alta tecnificación” y reconoce que “van algunas opciones atrás”.

Admite que cuentan con recursos humanos no profesionalizados y en ese marco “los errores son mayores”. Por consiguiente, los sueldos son proporcionales.

La estancia cuenta con 26.600 hectáreas de las cuales 5000 son de administración directa. El resto son alquiladas por 3 años principalmente a familias.

Muestra

De la muestra también participará Pueblo Mampa y habrá productores de “agroecología extensiva”.

“Le estamos poniendo mucha pila. Van a participar cerca de 40 personas de la estancia”, indicó.

La Rural 2017: Estancia Yucat exhibirá su tambo caprino de 450 ejemplares

24 Mayo 2017

La Rural 2017: Estancia Yucat exhibirá su tambo caprino de 450 ejemplares

Para Destacar

  • El sacerdote Carlos Diez valorizó que son unos 50 los productores que le alquilan tierras a Estancia Yucat. En algunos casos vienen de generación en generación. La más joven de los inquilinos tiene menos de 30 años y es una mujer.

La Estancia de Yucat presentará su tambo caprino en la edición de La Rural 2017.

La novedad la brindó su administrador, el sacerdote Carlos Diez, en el marco de una conferencia de prensa donde los organizadores de la muestra (Ateneo Joven de la Sociedad Rural) confirmaron que la exposición ya tiene un 40 por ciento de stands comercializados además de convocar a todos los estudiantes de tercer grado de la primaria y quinto de la secundaria a recorrerla entre el 13 al 17 de junio venidero.

Diez precisó que Estancia Yucat tendrá un stand donde se exhibirá toda la potencialidad del establecimiento de la orden de los Padres Mercedarios. Se mostrará el tambo caprino de más de 450 ejemplares (el más grande de Córdoba), fabricación de quesos hasta artesanías además del cuidado del medio ambiente en los montes con ejemplares autóctonos y ganado y la actividad turística en el casco histórico de este campo de 26 mil hectáreas.

El religioso, en declaraciones a Villa María Ya!, se mostró optimista en cuanto al éxito de La Rural 2017 ocasión en donde rescató que esta exposición posibilitará conocer más a la estancia.

Carlos Diez dedicó parte de su exposición al tambo caprino, de 450 ejemplares que origina un tambo con cada vez mayor producción de leche la que no sólo es utilizada por la industria de la alimentación, la elaboración de quesos sino, en la farmacéutica para generar el alimento a los bebés y niños que no pueden consumir leche de ganado vacuno.

Hidromiel, de la serie taquillera a la mesa

Eclipsada durante siglos por la cerveza y el vino, esta bebida vikinga creció un 42% sólo durante 2016

Nota de Rodolfo Reich PARA LA NACION – 2017
“Y yo juro que siempre tendrás un lugar junto a mi corazón, y carne e hidromiel en mi mesa; y que no requeriré de ti ningún acto que pueda causarte deshonor”. Así acepta Sansa, hija de Eddard Stark, Señor de Invernalia, el ofrecimiento de lealtad que segundos antes le hiciera Briennede, la aguerrida luchadora, en la famosa serie Game of Thrones. Esta fórmula, tomada de los libros de Georges R.R. Martin, elige sus sustantivos a conciencia. El corazón representa el espíritu, los lazos irrompibles; la carne es el sustento de la vida. Y la hidromiel, símbolo de festejo, alegría y descanso.

Con más de 8000 años de historia, poderosa durante la Edad Media nórdica -con los vikingos como sus feroces embajadores-, eclipsada luego por la cerveza y el vino, hoy la hidromiel vuelve a ser foco de atención, elegida como tendencia en 2016 por la influyente The Drinks Business, y con un crecimiento de 42% en un sólo año, según datos de la American Mead Makers Association.

Además, cada día se dan a conocer nuevas hidromieles nacidas de productores artesanales en todo el planeta. La causa, coinciden muchos de sus elaboradores y críticos, es la revisión pop que se vive en el mundo actual sobre la historia y las estéticas medievales, fortalecidas gracias a la mencionada serie Games of Thrones, pero también por Vikings, Robin Hood (en la versión dirigida por Ridley Scott, el fraile Tuck preparaba su propia hidromiel), El Señor de los Anillos, Beowulf y la saga de Harry Potter. “Nosotros arrancamos hace cinco años, motivados por estudios de historia y por afinidad personal con lo que es la cultura del medioevo”, cuenta Julio Tripel, creador de la marca Trippelheim, muy pedida en Burgo del Sur, el enorme festival recreacionista que se realiza dos veces al año en Barracas, donde se festeja la cultura medieval a través de la esgrima, arquería, música, vestimenta, mercado de productos y gastronomía al tono. “Empecé leyendo en Internet, pero la verdad es que mucho de lo que se ve, no sirve para nada. Fue un proceso de prueba y error. Hoy, con miel proveniente de Mendoza, elaboramos distintos tipos de hidromiel, desde la clásica a la melomel (con agregado de frutas) o la metheglin, categoría de hidromieles especiadas. Y la que más vendo es la que suma manzana”, cuenta este pequeño pero reconocido elaborador que produce unos 800 litros anuales.

País de miel

La Argentina es uno de los principales productores de miel a nivel mundial, de la que exporta un 95 por ciento, por lo que no extraña que organismos del gobierno y académicos vean la hidromiel como una posibilidad cierta de sumarle valor agregado a una producción primaria.

Por ejemplo, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que con Olga Apablaza (analista técnico del organismo en Neuquén) a la cabeza, trabaja desde hace años en fortalecer el sector con catas comparadas, difusión en ferias, capacitaciones técnicas y estudios estadísticos. “Es una producción muy incipiente, pero en crecimiento”, asegura Diego Ugalde, responsable del Programa ApiTEC del INTI. “Desde el Instituto identificamos el proceso de elaboración y los baches de insumos y equipamientos, contactamos a los elaboradores y difundimos la bebida en escenarios particulares, usualmente donde se degusta cervezas y vinos. Buscamos que mejore a la par de su difusión y consumo. No tendría sentido generar más productores, sino hay quién la beba. Es un plan que demandará tiempo, pero que está en marcha”.

Mediante la página de Facebook Hidromieles Argentinas, creada por Olga junto a Diego Calderón (del Ministerio de Agroindustria), se realizó un mapeo de las hidromieles, contabilizando más de 35 elaboradores en todo el país, con producciones que van de los cientos de litros a más de 10.000 litros al año. Según explica Calderón, “las hidromieles en Argentina se elaboran hace muchos años, en muchos casos, promovido por los propios apicultores cuando caía el precio de la miel en el nivel mundial, y dejaban de hacerlo cuando el valor se recuperaba. Nosotros estamos trabajando, junto al INTI y otras instituciones, como la UBA y técnicos privados, para fortalecer y ayudar a los productores en mejorar la calidad. Es importante trabajar con gente que sepa del tema, con enólogos, con sommeliers. Hay una sommelier argentina especializada en hidromieles, Celina Pennisi, una precursora que es una referencia en el mundo y que participó de algunas catas. Cuando hablás de bebidas tradicionales como esta, muchos productores mantienen recetas heredadas de sus abuelos o familiares, que les gustan a ellos, pero que en realidad no son buenos productos. Pero con las catas, con lo que hace el INTI e incluso con lograr que se conozcan los productores entre sí y prueben entre ellos lo que hacen, la calidad mejora. Hoy ya se pueden encontrar algunas hidromieles realmente excelentes.”

La aparente simpleza de la fórmula de la hidromiel, implícita en su nombre (agua, miel, levaduras seleccionadas), esconde detrás una gran complejidad y diversidad. Por un lado, así como existen los varietales y los terruños en el vino, en este caso está la flora de cada región, que incorporará sabores, aromas y colores distintos. Por el otro, la relación de cantidad entre miel y agua utilizadas puede generar desde hidromieles ligeras como una cerveza a otras con el volumen y alcohol de un vino. Además, es posible saborizarlas, con hierbas, fermentarlas con frutas (por ejemplo, si es con manzana, suele llamarse Cyser; si es con uvas, Pyment). Se elaboran a veces al estilo de un espumante, en otras se gasifican de manera artificial y la mayoría se deja como vino tranquilo. Pueden también ser desde dulces y empalagosas, ideales para acompañar un postre, hasta secas y refrescantes, para un aperitivo.

“Empecé hace más de 15 años, con una damajuana en mi casa. Era plena crisis de la Argentina, me había quedado sin trabajo, y mi cuñado, químico de profesión y de alma, sabía hacer hidromiel, ya que sus abuelos la elaboraban en Polonia. Así que le pedí ayuda y comencé a producirla. Hoy elaboramos 10.000 litros por año, divididos en cinco estilos: seca, dulce, especiada, demisec y una a la que le sumamos grapa”, enumera Sylvia Cohan, fundadora de Del Viejo San Marcos. “Lo hacemos en San Marcos Sierra, capital provincial de la miel. En mi caso intento usar mieles oscuras y rojizas, de mistol, a veces de algarrobo, y usualmente alcanzamos los 14° de alcohol, aunque hemos llegado a tener ediciones de 16° y 17°. A la hora de comparar, diría que la versión seca es como un buen jerez y la dulce como un oporto”, dice.

Las distintas posibilidades que ofrece su producción hace que cada elaborador tenga miradas diversas sobre el futuro de esta bebida y del lugar que debería ocupar en mercado local. Para algunos, es para beber cada tanto, como un capricho, o en exclusiva, como parte del recreacionismo histórico medieval. En cambio, están los que aseguran que tiene las mismas posibilidades que un buen vino o una sidra. Un buen ejemplo es Gabriel Vivanco, ingeniero agrónomo mendocino con amplia experiencia en bodegas que este mes está lanzando al mercado su marca Blumbeÿ. “No me gusta la palabra hidromiel para identificar el producto, es como decir jugo de manzana a la sidra. Cuando mencionás la palabra miel, muchos consumidores ya imaginan algo dulce, denso, un postre. Por eso, en mi caso, prefiero hablar del néctar como materia prima, que a fin de cuentas es la base que usan las abejas para producir la miel. Blumbeÿ es muy fresco, fácil de beber, más relacionado a un sauvignon blanc o un chenin que con la idea general que muchos tienen de la hidromiel”. Por caso, el reconocido chef Gonzalo Aramburu eligió botellas de Blumbeÿ para maridar algunos de los pasos de su menú. Hoy, además, está desarrollando líneas pensadas específicamente para coctelería, con levaduras que logran más intensidad y alcohol. “Es interesante, porque para elaborar cualquier bebida, tenés que modificar el ambiente, plantando vides, cereales, o papas para un vodka. Acá, en cambio, dejás el paisaje tal como es. No se trata de generar, como suele decirse, el menor impacto negativo, sino incluso de hacer un impacto positivo en el paisaje”, observa.

Otro emprendimiento que sobresale por su originalidad y profesionalidad es el que dirige Juan Pablo Bertello, en Villa María, Córdoba, con su fábrica El Vergel, donde elabora deliciosas hidromieles espumantes a pedido de terceros (una de las marcas es Colmenares, de Estancia Yucat). “Uso el método champenoise, de segunda fermentación en botella, el mismo que utilizan los mejores espumantes”, explica este ingeniero químico y enólogo que además elabora una cerveza artesanal. “La hidromiel es un producto muy noble, que todavía tiene mucho camino para crecer. A mí me gusta trabajar con mieles de pradera, que son claras y que logran hidromieles suaves y sutiles, que compararía con un riesling. No tengo duda de que con una buena hidromiel seca se puede acompañar perfectamente una comida. Y le tengo fe a que crezca, puede competir en el mismo tablero que un vino o una sidra”.

¡Skål!, brindaban con hidromiel los vikingos, levantando los cuernos que oficiaban de vasos (dicen que, a veces, estos cuernos eran suplantados por los cráneos de sus enemigos). Los tiempos, por suerte, cambian, pero la hidromiel sigue entre nosotros.